Leyes “La ley de educación tiene el propósito de intervenir las instituciones de socialización cultural. Es decir, todas aquellas que forman valores: escuelas, universidades, medios de comunicación, la Iglesia, las Fuerzas Armadas y en último término la familia, que resulta más difícil”.
“La intención es modificar hábitos, contenidos, significaciones e interpretaciones para dotar a los estudiantes de valores que, en 2004, quedó claro son los marxistas”.
“La ley de procesos electorales obedece al deterioro de la imagen del Presidente, mayor que la que tiene la gente del propio gobierno. Un dato que reflejan todas las encuestas, donde al comparar el nivel de aprobación de gestión con variables como confianza y popularidad, cercanía del personaje e intención de voto, ligadas todas al Presidente, éste sale perdiendo”.
“Chávez ha caído, a lo largo del último año, en esas variables. Según Datanálisis tiene 35%, en popularidad 40%, en nivel de cercanía descendió de 70 a 53% y en intención de voto todos los estudios le otorgan una leve ventaja a cualquier candidato, sea quien sea, sobre Chávez”.
“El Gobierno prevé, en el corto plazo, la pérdida de apoyo y la ley electoral no es sino un intento por tener la mayoría por intermedio de una minoría. Estrategia que no es nueva porque ya en las votaciones para la Constituyente (1999) el oficialismo obtuvo 93% de los escaños con 65% de los votos. Eso están tratando de lograrlo con la vista puesta en las elecciones legislativas”.
Medios “La arremetida contra los medios de comunicación se inscribe en la estrategia de captura de las principales instituciones de socialización cultural. Los medios son un obstáculo para el Gobierno, no tanto porque transmiten una visión distinta de la línea editorial de los canales y medios oficiales, sino, sobre todo, porque en la concepción marxista del Gobierno se convierten en un obstáculo para sus objetivos”.
“Si los medios permanecen tal como están y no se producen más cierres, la resistencia que va a generar la transición al socialismo y las medidas subsiguientes que se apliquen, será mucho mayor. Es importante suprimirlos porque se interponen entre el Gobierno y su proyecto de transición hacia el socialismo”.
“Al Gobierno, en su lógica marxista, le quedan, ante los medios de comunicación, dos grandes opciones: intervenirlos, tomar el control de ellos, captarlos para su proyecto o dejarlos seguir funcionando, exponiéndose así a que las medidas generen mayor rechazo popular y por tanto pierda no sólo gobernabilidad, sino incluso las instituciones públicas y la mayor parte de su mercado político y electoral”.
“El Gobierno sabe que la transición hacia el socialismo puede generar una situación que se les vaya de las manos. Por esa razón, si no se le baja el volumen a la crítica sobre el desempeño gubernamental y se vuelven “invisibles” los problemas de ineficacia, de corrupción y de clientelismo la oposición y la población en general tendrán razones para desconfiar de la transición, del Gobierno y del presidente Chávez”.
Violencia “La respuesta violenta viene dada por el número de protestas, que se ha incrementado este año y este dato nos está diciendo que hay una creciente insatisfacción con la gestión gubernamental entre la población. El Gobierno generó unas expectativas que, a su vez, produjeron un incremento de las demandas sociales y que no ha podido satisfacer, bien por la escasez de recursos, bien por haber inflado demasiado esas expectativas”.
“Pero las protestas no sólo se producen por la insatisfacción de demandas de servicios, sino por leyes como la de educación y de la de procesos electorales, que se quieren imponer lejos de cualquier procedimiento democrático. Todo esto refleja una gran incapacidad para manejar las diferencias y provocar un debate público sobre la transición al socialismo. Lo que el Gobierno está reflejando es su voluntad de poder en la imposición de su proyecto a como dé lugar”.
“Consciente de que todo ese proceso de transición hacia el socialismo genera resistencia y por tanto no puede someterlo a un debate que perdería, acude al último recurso, el de la violencia y la represión”.
“En el plano internacional la radicalización también resulta evidente porque ante el rechazo interno, el Gobierno necesita recurrir a la tesis del enemigo externo (en este caso los gobiernos de Colombia y de EEUU) con el fin de generar la mayor cohesión social y política al interior del país. Pero esa tesis no funciona porque el presidente Chávez ha creado una gran fractura social y política interna que lo impide”.
Texto : el universal 16 / agosto / 2009