Chávez, o el mal circo

Fernando Londoño / El Pais / Cali

Fernando Londoño Hoyos, el Ex Ministro del Interior y justicia del gobierno de Álvaro Uribe, ha analizado las actuaciones del presidente venezolano H. Chávez en cada oportunidad su conducta ha resaltado por la particularidad de su proceder. En la columna de esta semana publicado en el diario de Cali, El país, señala que las ultimas actuaciones del teniente coronel divierten al publico del circo porque no deja tener la extraña gracia de lo grotesco. Vamos a darle un vistazo que bien vale la pena:

Si no fuera tan peligroso, el coronel, comandante y paracaidista Hugo Chávez tendría algo de simpático. Hay circos que divierten por su calidad. Y otros que divierten de puro ridículos. El payaso que anticipa el chiste, el mago que no puede ocultar el truco, el trapecista que termina salvado por la malla, no dejan de tener gracia. La extraña gracia de lo grotesco. Así es Chávez y si no fuera porque en esos desvaríos está jugando con tantas vidas, valdría la pena seguir presenciando sus maromas

Chávez comete todos los errores, viola todos los códigos de conducta, desafía todos los poderes. Pero no se sabe cuándo ni cuánto daño hará antes de la descalabrada ineluctable.

El tiranuelo de Venezuela se puso de bufanda el principio de la no intervención en el Derecho Interamericano. Aún nadie se lo cobra, porque a otros parece divertido seguir el ejemplo. Ha roto las reglas del buen trato entre naciones. No hay vulgaridad que se le escape, insulto que ahorre, desplante que le falte. Unos lo perdonan por miedo, la mayoría por interés y los más poderosos por condescendencia.

Chávez tiembla por los computadores que Colombia guarda con inexplicable alcahuetería. Y mantiene agitado el circo para que nadie los recuerde. Le teme al día en que le corten cuentas por su tolerancia con el narcotráfico. Por eso ataca al imperio antes de que éste lo llame a responder por ese desafuero y antes de que el pueblo venezolano descubra que por esa complacencia se baña en sangre. Sabe que no saldrá airoso del primer arqueo de caja que se le practique sobre los ingresos petroleros que ha malbaratado, robado, regalado. Le huye al día en que le pregunten para qué le ha servido a Venezuela tanta expropiación de su riqueza productiva. En sus pesadillas tiene que presentir la cercanía de una catástrofe. Con posponerla le basta.

Ahora lo espantan las elecciones regionales, que tiene la seguridad de perder, por mal concertada que ande la oposición. Y duda del remedio que pudo usar en otras, el fraude descarado. Pero no se siente capaz de engañar tanto, en tantos sitios. Por eso está dispuesto a multiplicar las peripecias circenses para cancelar esas elecciones. De modo que hace alianza con Evo Morales y con el majadero de Honduras para desafiar a Estados Unidos, y para completar el número invita a Rusia a que venga al Caribe para besarle las barbas al Tío Sam. Hay cálculos en los que no conviene errar. Por ejemplo, en aquello de molestar a un gigante sin despertarlo. Los japoneses lo supieron, aunque tarde, con Pearl Harbor. Y en este caso, también Rusia se puede llevar un disgusto. Para ella será cosa de hacer retornar los buques, como lo hizo Nikita Kruschev. Chávez no tiene puerto de retorno.

Como admite que puede no ser suficiente la crisis internacional, la monta en la parroquia. Y se inventa conspiraciones, para aplastar la parte de las Fuerzas Militares que no le gusta, y la de la prensa y la oposición que detesta. Suponer que Alberto Ravel, el director de Globovisión, quiera matarlo, es una fanfarronada. Pero puede ser más que una advertencia. Un tirano amenazado de elecciones es una fiera fuera de la jaula. La emprende contra cualquiera, y antes de ser reducida lanza zarpazos iracundos. Chávez no sólo juega al payaso sin gracia, al maromero sin talento, al ilusionista sin poder de convicción. Ahora hace de bestia herida. Es tiempo de levantar la carpa. El circo debe terminar.

Anuncios

Chávez se hace con el control de los jueces

La ONG Human Right Watch denuncia en su informe sobre Venezuela cómo el máximo tribunal del país se haconvertido en un títere del Gobierno:

Aquel librito que empezó a enarbolar el presidente venezolano.

Hugo Chávez a partir de 1999 en decenas de retransmisiones televisivas no era perfecto. Pero contenía la mejor constitución latinoamericana en materia de derechos humanos. Aquel texto de 1999 contemplaba la creación de un nuevo Tribunal Supremo de Justicia que iba a actuar de forma independiente como el último garante de los derechos fundamentales. Sería el último refugio de cualquier ciudadano que viese sus derechos atropellados.

Ésa es la opinión de José Miguel Vivanco, director para América de Human Right Watch, una ONG con presencia en más de 70 países, que ha criticado duramente, entre otros muchos casos, al Gobierno de Estados Unidos por su gestión de Guantánamo y al de Colombia por el proceso de inserción de los paramilitares. Ahora le toca el turno a Venezuela.

Bajo el título “Intolerancia política y oportunidades perdidas para el progreso de los derechos humanos en Venezuela”, Human Right Watch presenta un informe de 266 páginas sobre la gestión de Chávez desde que llegó al poder en diciembre de 1998. “Hemos tratado de analizar la película completa. Si se leen las noticias de forma aislada es imposible hacerse una idea de la tendencia que ha marcado Chávez en sus diez años de gestión”, explica Vivanco.

Una encuesta de 1998 del Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo había concluido que sólo el 0,8% de la población confiaba en el sistema judicial. Por eso todos los candidatos que se presentaron aquel año a las elecciones prometieron reformar el sistema. Fue Hugo Chávez Frías quien ganó con el 56% de los votos y se puso manos a la obra. Cumplió su promesa.

En agosto de 1999, la Asamblea Nacional encargada de redactar la nueva Constitución declaró que el poder judicial se hallaba en estado de emergencia, creó una comisión de con facultades para suspender a los jueces cuyo patrimonio no guardara relación con sus ingresos y para destituir a quienes, por ejemplo, hubieran adoptado decisiones que reflejaran un ‘manifiesto desconocimiento del Derecho’. En los meses siguientes la comisión separó de sus cargos a cientos de jueces. En marzo de 2000 ya estaba creado el nuevo Tribunal Supremo de Venezuela, que tiene competencias similares a las del Supremo y Constitucional español. Lo integraban 20 magistrados, de los cuales, según Vivanco, 10 eran aliados y 10 opositores de Chávez.

“Entonces había un equilibrio de fuerzas. Los fallos del Supremo por aquella época no eran predecibles”, indica Vivanco. El 11 de abril de 2002 Chávez sufrió una intentona golpista. El golpe duró sólo 40 horas. Chávez mismo ha bromeado muchas veces diciendo que fue el golpe más corto de la historia. Pero el sistema judicial empezó a resentirse. En agosto, cuatro meses después de la intentona, el Supremo dictó una sentencia en la que se negaba a iniciar una investigación contra cuatro generales acusados de participar en el golpe, sobre la base de que no había suficientes pruebas contra ellos.

Chávez se puso de nuevo manos a la obra. Pero esta vez, en dirección opuesta a la que marcaba la Constitución de 1999. “Con el pretexto del golpe, Chávez se dedicó a desarmar sistemáticamente los controles que su propia Constitución impone, a concentrar poderes y a anular instituciones oficiales”, declara Vivanco.

De entre todas las medidas de recortes de libertades y derechos humanos la ONG destaca una especialmente grave: la ley que reformó el Tribunal Supremo en mayo de 2004. “Con la reforma, Chávez incorporó a 12 jueces chavistas, se hizo con la mayoría y convirtió al Tribunal en un apéndice del ejecutivo”, añade Vivanco.

“Pocas semanas después de la sanción de la ley, los tres magistrados responsables de las sentencias más criticadas por los seguidores de Chávez estaban fuera del tribunal”, recoge el informe. “En los años siguientes, el nuevo Tribunal Supremo afín al Gobierno despediría a cientos de jueces y designaría a otros cientos. Este recambio masivo de jueces contribuyó a dañar aun más la credibilidad del poder judicial de Venezuela”, indica el texto de la investigación.

El problema de las listas negras

La discriminación política, la distinción entre amigos y enemigos, es una de los principales rasgos del Gobierno de Hugo Chávez, según Human Right Watch. La ONG destaca en su informe como un caso especialmente flagrante el que se produjo en la compañía Petróleos de Venezuela, S.A. (PDVSA), principal fuente de ingresos en el país.

“Después de una huelga de dos meses, en diciembre de 2002, el Gobierno despidió a casi la mitad de los trabajadores de PDVSA, y creó listas negras de los empleados despedidos para impedirles el acceso a futuros empleos en el sector petrolero”, señala Human Right Watch. “Un mes antes de las elecciones presidenciales de 2006, el ministro de energía (quien también era el presidente de PDVSA) se jactó de que la compañía había ‘sacado de esta empresa a 19.500 enemigos de este país’ y que estaban dispuestos a seguir haciéndolo. En esa oportunidad, también dijeron a los empleados de PDVSA que es ‘necesario’ que quien estuviera en desacuerdo con el Gobierno le ceda su puesto a un bolivariano”. Si bien el ministro emitió un memorando casi un año después en el cual prohibía la discriminación política, existen evidencias convincentes de que la mentalidad discriminatoria que reflejaban sus comentarios iniciales también se plasmó en las políticas sobre empleo de algunas divisiones de PDVSA”.

La ONG recuerda que 30 años antes de la elección de Chávez, la lealtad política ya “era el pasaporte para ocupar cargos en el sector público y para la distribución de contratos y servicios del Gobierno”. Los partidos políticos se repartían los puestos de trabajos. Chávez decidió volcarse con los más desfavorecidos a través de planes específicos que se saltaban el aparato del Estado. Pero el Gobierno de Chávez después incurrió en el vicio de la discriminación “a través de nuevas formas de exclusión basadas en la lealtad política”.

Inmerso en esa dinámica de discriminación, Chávez decidió en mayo de 2007 no renovar la licencia de emisión al canal opositor RCTV, que se negaba a moderar su línea editorial. “Oficialmente, la decisión se justificó por la necesidad de usar la frecuencia de RCTV para crear un nuevo canal público, pero el Gobierno tenía otras frecuencias a su disposición y, en ese momento, había renovado las licencias de canales que apoyaban al Gobierno o que habían moderado su crítica”, indica la ONG.

El “destacado legislador chavista Luis Velázquez Alvaray” presidió más de 400 destituciones de jueces de tribunales inferiores. “En ese momento, el 80% de los jueces venezolanos ocupaban cargos provisorios o temporales y, por lo tanto, conforme al derecho venezolano, podían ser destituidos sumariamente. Además, la Comisión Judicial presidida por Velázquez Alvaray designó a cientos de jueces permanentes a los tribunales inferiores”. Las recusaciones contra Alvaray fueron anuladas por el Supremo.

Human Right Watch reconoce que en ocasiones el Supremo ha dictado sentencias en defensa de los derechos humanos, como la que en 2005 protegió al periódico El Universal, al que el fiscal pretendía castigar penalmente por un editorial en el que el diario criticaba a la fiscalía y al poder judicial.

Pero en líneas generales, según la ONG, el Supremo se convirtió desde la reforma de 2004 en un tribunal “complaciente” con el Gobierno. Desde entonces, el órgano desestimó los recursos de constitucionalidad que varios juristas venezolanos interpusieron en 2004 contra la propia reforma del Tribunal. Desestimó también el recurso que el canal de tendencia opositora Radio Caracas Televisión (RCTV) interpuso cuando Chávez anunció que no renovaría su licencia de emisión. Y “no defendió la libertad sindical de los trabajadores” al desestimar una petición que en la práctica ha permitido que “el Gobierno continúe violando el derecho básico de los trabajadores de elegir libremente a sus representantes”.

http://www.elpais.com

Afirman que en vuelo de Antonini Wilson había otros 4,2 millones de dólares

Maletín no hablemos de “Maletines”, después del magnicidio numero ( …Perdí la cuenta) , divulgado por los medios propagandísticos del régimen, para tapar en realidad lo que es noticia, los maletinzazos revolucionarios que vuelan por América latina :

Además de los 800.000 dólares del maletín incautado a Guido Antonini Wilson, en el vuelo que trasladó al empresario venezolano a Buenos Aires en 2007 también había otros 4,2 millones de dólares, según fuentes del caso citadas ayer por el diario argentino La Nación.

Al igual que los 800.000 dólares decomisados en el aeropuerto porteño, se presume que los otros 4,2 millones de dólares estaban destinados también a financiar la campaña electoral que llevó a Cristina Fernández a la Presidencia argentina.

Así lo revelaron al periódico dos fuentes independientes entre sí, una de las cuales habló desde Venezuela, que tienen un papel protagónico en el juicio que se lleva a cabo por el denominado ‘caso del maletín’ en la ciudad de Miami.

“¿Dónde están los 4,2 millones de dólares?”, es lo que, según las fuentes, preguntó Diego Uzcátegui, entonces presidente de la filial de la estatal Petróleos de Venezuela (Pdvsa) para Argentina y Uruguay, tras llegar a Buenos Aires en el mismo vuelo que trasladó a Antonini Wilson desde Caracas.

Además, La Nación señala que en la transcripción de las grabaciones realizadas por el FBI estadounidense a los procesados aparece la palabra “maletas”, por lo que se sospecha que en el vuelo que llegó a Buenos Aires el 4 de agosto del año pasado hubo por lo menos otra maleta con dinero en su interior.

Las fuentes consultadas por el matutino por separado no precisaron si los 4,2 millones de dólares fueron embarcados en una o dos valijas, pero coincidieron en el monto.

Tras la difusión de las grabaciones en el juicio que se celebra en Miami, el gobierno argentino acusó al FBI del escándalo, además de culpar a Estados Unidos de utilizar con “fines políticos subalternos” el caso.

Antonini Wilson, quien también posee la ciudadanía estadounidense, vive en ese país y decidió colaborar con el FBI en el caso, por lo que no está acusado en el juicio, es el testigo estrella de la Fiscalía Federal de Miami y se espera que declare esta misma semana.

El diario bonaerense Clarín difundió ayer una parte de las cintas grabadas por el FBI en la que el empresario le asegura a un abogado argentino que el gobierno de Buenos Aires le prometió “bancarlo (apoyarlo) hasta la muerte”.
Por su parte, el embajador argentino en Washington, Héctor Timmerman, consideró que los diálogos que aparecen en las grabaciones “fueron producto de un guión armado entre el FBI y Antonini Wilson”.

Fuente de la noticia: el aragueño, universal

El maletín, enloquece al Teniente Coronel Hugo Chávez

Que broma, el maletín lo tiene loco, es decir mas loco de lo que ya esta, y lo que falta porque de esta no se salva, allá, en el norte los petrodólares no pueden comprar la justicia. Estas personas que están siendo juzgadas en los EEUU, seguirán cantando como pajaritos y negociando sus años de cárcel, porque ya no les vale cualquier dinero que el dictador les quiera entregar para que se no hablen

Si a eso le agregamos que cada ves que hay elecciones , este personaje , se inventa lo del magnicidio y lo del golpe de estado, señores esta definitivamente es una película de terror , la que esta viviendo el país y al parecer de muchos capítulos.

Acá, el video, nada mas para ver el momento en que el emperador decide retirar al embajador venezolano en el norte y al mismo tiempo expulsar al de estados unidos del país, así es como manda este personaje y esta acostumbrado a hacer, botando sapos y culebras por esa “boca”