Análisis de Rafael Poleo, Es el principio del Fin

La derrota de Chávez es severa por donde quiera que se mire, con los agravantes de que jugo y perdió su prestigio personal al convertirse en centro de la campaña y se ha revelado el rechazo en las clases populares del centro de la republica, donde se genera la conducta política del resto del país.

“Fue un segundo Carachazo”

La derrota de Chávez el domingo 23 de noviembre es un punto de inflexión en la emergencia nazi-fascista que el chavismo representa en el panorama de América latina. Para Chávez la elipse del poder ha iniciado el descenso.

Esta realidad, notoria a primera vista, es mas evidente mientras mas se profundiza el análisis. En un país que se volvió marcadamente urbano, las grandes urbes son determinantes. Allí se genera la actividad económica y política del resto del país. Una rebelión en caracas y Miranda es una rebelión de Venezuela, independientemente de lo que pasa en al periferia, incluido el Zulia. No así en el caso de que la rebelión se genere, incluso simultáneamente, en Apure, Portuguesa, Cojedes, Yaracuy, Guarico, Anzoategui y monagas. Por algo la caída de la cuarta republica se marca, atinadamente , el día del Caracazo, A partir de ese momento estuvieron contados los días de la hegemonía adecopeyana, como el 23 de noviembre anuncia el fin de la hegemonía chavista.

Por otro lado es imposible ignorar que el resultado del gobierno hubieran sido otros sin el uso brutal del poder hasta noveles que ya se consideraban impracticables en el mundo civilizado. Esto obliga a hacerle un considerable descuento a la fuerza real del chavismo. Una contraloría general desentendida de la escandalosa corrupción chavista, escarbo en la gestión de seguros ganadores, como Leopoldo López, Enrique Mendoza y Eduardo Lapi, hasta encontrar mínimos errores de forma por los cuales inhabilitar a quienes aparecían como seguros ganadores.

La generosidad de López y Mendoza, quienes pusieron todo su esfuerzo en el triunfo de sus substitutos , frustro la maniobra en caracas y miranda, pero ello requirió un enorme esfuerzo adicional, distrayendo fuerzas que pudieran usar en otras regiones.

El uso pleno de todos los recursos del estado fue tan descarado que ya no valió la pena denunciarlo. Sin el reparto de neveras y lavadoras, Isea jamás hubiera ganado en Aragua. Incluso así no logro dominar Maracay cuya alcaldía se discute para el momento de escribir esta nota, lo cual ratifica que al chavismo se le han desafectado las grandes masas urbanas.

Punto a observar en materia de grandes ciudades es el caso de Barquisimeto, única gran urbe donde gano el Gobierno. El nuevo gobernador Henry Falcon ,llega al cargo contra la voluntad de Chávez, quien no acepta en su partido lideres con fuerza propia, Por esta razón Chávez ordeno su expulsión del Psuv, cuando siendo eficaz alcalde de Barquisimeto, Falcón se lanzo a la gobernación. A la vista de las encuestas , el presidente debio tragar grueso y readmitirlo, pero ya Falcón estaba irreversiblemente marcado. Su ejemplo de líder regional que impone su voluntad sobre la del jefe único es inaceptable , para Chávez, cuya mayor preocupación hoy día es la de anular la voluntad de sus oficiales, para si chistar le sigan en el suicida asalto final para imponer lo que si exageraciones puede calificarse como una monarquía absoluta y hereditaria.

No hay manera de disimular que el chavismo ha recibido un golpe noble. Su pretensión de que recupero Sucre y Aragua revela su falta de argumentos. Si acaso se podría decir que no las perdió, no que las recupero. La medición no puede hacerse sino con respecto a las anteriores elecciones de alcaldes y gobernadores(2004), en las cuales la oposición solo obtubo Zulia y Nueva esparta y eso con u control precario, pues Chávez retuvo la alcaldía marabina y poder de decisión en la legislatura margariteña. El 23-n la oposición hizo absoluto el conteo de esos estados y añadió nada menos que la gran Caracas Miranda y Carabobo, posiblemente unidos por el eje de Maracay, mas el importante enclave estratégico, del Táchira..

Para la figura del propio Chávez el efecto es catastrófico. Se le han desafectado las masas populares en los barrios de las grandes ciudades. Se levanta perdedor de la mesa donde se jugo su prestigio personal y tratando de inclinar la balanza en Zulia, Carabobo y nueva esparta, donde profirió insultos propios de un desequilibrado y groseras amenazas que no podrá cumplir. No pudo impedir la derrota de sus mas obsecuentes generales, como Aristóbulo Izturis y Jesé Chacón y del mas capaza de entre ellos Diosdado Cabello. De todos modos insistirá en lo de la monarquía absoluta y hereditaria. Como decían nuestro abuelos, “Será su Waterloo”

Fuente : El Nuevo Pais.