Abre los OJOS Tu Esfuerzo se Respeta !!! /El video que CONATEL , no quiso que se viera

Aquí les dejo el video que iba a  ser difundido a través de la televisión, tuvo que se cancelado por la amenaza de CONATEL,  de sancionar a las emisoras que aceptaran difundirlo, en el mismo se busca alertar a los venezolanos sobre el peligro de que el gobierno del Teniente Coronel Hugo Rafael Chávez Frías,  les confisque los bienes fruto de sus esfuerzo., pues al final el gobierno solo quiere apropiarse de todo, según palabras de Julio Borges: “ Hay que abrir los ojos porque el marxismo no cree en la propiedad privada.

Disfrútenlo, dedicado a las focas y loritos rojos rojitos, y a todo aquel que se enamoro del loco de sabaneta, y por supuesto en especial al pueblo venezolano en general que se tiene que calar las calamidades y atropellos por los que el “Caudillo les hace pasar”

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Uribe a Chávez: “Sea varón!

Este monigote no aprende venga y vea, voy a tener que hacer como el Rey de España y dejarlo en ridículo una ves mas

Uribe a Chávez: “Sea varón! usted es un cobarde para hablar de frente!”



Reacción:

Paso 1 UISHHHH….Me dolio

Ya  me empezó a sudar la verruga


Paso 2

Mierrrr….!!!

La embarre una ves mas…

Paso 3

Mejor respondo desde casa , Junto a mis Focas y mis Loritos!!!

CIDH denuncia intimidación política y débil Estado de derecho en Venezuela

WASHINGTON, 24 Feb 2010 (AFP)

El Estado de derecho en Venezuela se ha debilitado por la falta de separación de los poderes, así como hay “serias restricciones” a los derechos humanos, consideró la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) en un informe divulgado este miércoles.

En el informe de casi 300 páginas, la CIDH observa un “debilitamiento del Estado de Derecho y la democracia en Venezuela” que “ha tenido como consecuencia serias restricciones al pleno goce de los derechos humanos” en el país.

El Estado no ha “garantizado a todas las personas el pleno ejercicio de sus derechos con independencia de su posición frente a las políticas del gobierno” del presidente Hugo Chávez.

“Se está utilizando el poder punitivo del Estado para intimidar o sancionar a personas en virtud de su opinión política”, señaló la Comisión.

Como ejemplos, la CIDH señaló la inhabilitación por parte de la Contraloría General de 260 candidatos, la mayoría opositores, para las elecciones regionales de 2008, mientras que a varios funcionarios electos en esos comicios les fueron restringidas sus funciones.

La CIDH destacó que este informe fue elaborado sin una visita de observación a Venezuela, toda vez que el gobierno de Chávez se niega a permitirla desde 2002.

Caracas se rehúsa alegando que el secretario ejecutivo de la CIDH, Santiago Cantón, reconoció el gobierno de facto que se instaló durante 48 horas durante el fallido golpe militar de abril de 2002 contra Chávez.

Precisamente desde 2002 el organismo independiente de la Organización de Estados Americanos (OEA), ha incluido a Venezuela en un capítulo en su informe anual que dedica a aquellos países del continente donde los derechos humanos estarían más comprometidos.

La negativa del gobierno de Chávez a permitir la visita “debilita seriamente el sistema de protección colectivo” creado por la OEA, consideró la CIDH.

La comisión subrayó la falta de “condiciones para que los defensores de derechos humanos y los periodistas ejerzan libremente su labor” en Venezuela.

Asimismo, constató “un patrón de impunidad” en casos de violencia contra periodistas, defensores de derechos humanos, sindicalistas, campesinos, indígenas y personas que participaron en manifestaciones.

La CIDH reconoció los avances del gobierno de Chávez en materia social, económica y cultural, pero indicó que en aras de cumplir con las demandas de la población en estas áreas “no puede sacrificarse la vigencia de otros derechos fundamentales”.

La comisión identificó también en Venezuela restricciones a manifestaciones pacíficas, un “ambiente hostil” contra la oposición, inseguridad ciudadana, estado precario de los presos y, sobre todo, “la impunidad en la que se encuentran los casos de violaciones a los derechos humanos”.

Todos estos factores “contribuyen al debilitamiento del Estado de Derecho y la democracia en Venezuela”, concluyó la CIDH.

La Comisión instó al gobierno de Venezuela a tomar los correctivos necesarios para revertir la deficiente situación de los derechos humanos, como permitir un ambiente propicio para el disenso político y el respeto de la independencia de los poderes públicos.

BUENAFUENTE: “Define a Hugo Chávez en una frase y sin insultar”

Ok …Ok…Ok… Además de no poder insultar tendré que sintetizar , porque a decir verdad me faltaría espacio, entonces me quedare con esta: Complejo de Emperador ( Al estilo de Nerón),Con razgos Hitler,Lenin, Stalin, Mao, Fidel Castro, Pol Pot, Ceausescu, Mousolini, pero viviendo en el trópico


Y tu que dices?

El matón patriótico

By CARLOS ALBERTO MONTANER

Se multiplica la violencia en Venezuela. Las turbas chavistas amenazan, golpean y acosan a los adversarios del gobierno que se atreven a protestar públicamente. A veces utilizan armas de fuego. Se desplazan en motocicletas desde las que disparan. Tienen licencia para hacer daño. Es lo que se espera de ellos. Es lo que hacen llenos de ardor ideológico. No son enfermos ni locos. No se sienten criminales. Son matones patrióticos. Son revolucionarios poseídos por la certeza de que a los enemigos del chavismo, que son, claro, los enemigos de la patria, hay que aplastarlos como si fueran cucarachas.

Hace unos cuantos años recibí en mi oficina de Madrid a un hombre joven que, en su adolescencia, había sido un matón patriótico. Decía estar arrepentido. En 1980, cuando estudiaba en una escuela secundaria (tendría unos 14 años) había participado en el asesinato de un maestro durante un “acto de repudio”. En Cuba los actos de repudio son manifestaciones colectivas de odio organizadas por la policía política y el partido comunista. Su función es aterrorizar a la sociedad para que las personas obedezcan. En ese año hubo miles de actos de repudio porque decenas de millares de personas querían huir de la Isla. El maestro, un mulato que enseñaba inglés, había notificado que deseaba abandonar el país y el gobierno decidió darle un escarmiento con sus propios alumnos. Comenzaron a gritarle. Lo llamaban “gusano”. Lo escupieron. Uno lo abofeteó. Cayó al suelo y empezaron a patearlo. Lo mataron a patadas. Lo aplastaron como a un “gusano”.

El Odio

Los jóvenes matones patrióticos no sintieron ningún remordimiento. En abril de 1967, el Che había prescrito la correcta actitud moral que debía acompañar a los revolucionarios en su “Mensaje a la Tricontinental”: “El odio como factor de lucha; el odio intransigente al enemigo, que impulsa más allá de las limitaciones del ser humano y lo convierte en una efectiva, violenta, selectiva y fría máquina de matar”. Un buen revolucionario debía ser una fría máquina de matar. El era así. Lenin era así. Fidel y Raúl Castro son así. Nunca les ha temblado el pulso en el momento de eliminar a un supuesto enemigo de la revolución. Los nazis y fascistas eran así. Los suicidas-terroristas del mundo islámico son así. Convencidos de la santidad de la causa que defienden, los matones patrióticos son capaces de cualquier cosa.

El matón patriótico no debe ser confundido con los sicarios o con los sicópatas. Los sicarios son profesionales del crimen. Los sicópatas no necesitan razones ni justificaciones para cometer asesinatos o hacerle daño a un semejante. Son indiferentes ante el dolor ajeno. El matón patriótico es otra cosa. Cuando Hugo Chávez o los Castro alientan a sus turbas a apalear a los adversarios sienten que están cumpliendo con unas normas morales superiores vinculadas al mejor destino de la humanidad, algo que sólo ellos conocen. Por eso son tan peligrosos. No hay nadie más letal que un tipo poderoso y duro adscrito a una ética de fines dispuesto a ensayar cualquier medio para lograr sus objetivos. Así era Adolfo Hitler.

El Riesgo de Hoy

Cien millones de muertos. Ese es el inmenso riesgo del marxismo que hoy intentan revitalizar los partidarios del Socialismo del siglo XXI. Marx postulaba la inevitabilidad de la lucha de clases, creía que la violencia era la partera de la historia y defendía la dictadura del proletariado como forma de alcanzar el paraíso sobre la tierra. Quienes tomaron en serio sus enseñanzas causaron cien millones de muertos a lo largo del siglo XX. No ha sido la única experiencia nefasta contemporánea –el fascismo y el nazismo fueron terribles–, pero ha sido el más cruento episodio de la historia política de nuestra especie. Lenin, Stalin, Mao, Fidel Castro, Pol Pot, Ceausescu, el resto de esa destructiva banda no eran asesinos en serie. Eran matones patrióticos.

http://www.elnuevoherald.com/

Yo, Bolívar Rey

J.J. ARMAS MARCELO

Llegué a Venezuela por primera vez en el momento en que el presidente de la República, Carlos Andrés Pérez, «el hombre que camina», nacionalizaba el petróleo. Julio de 1976. La noticia firme era un rumor extendido por el propio gobierno venezolano desde hacía unos meses. En todos los circuitos financieros, empresariales, sindicales, periodísticos, universitarios y culturales se discutía sobre la medida «histórica» con demasiada altivez nacionalista y siempre en torno a una botella de Old Parr y «pasapalos» para cada comensal y «conversador». Incluso en la llamada República del Este, en Sabana Grande, «heterodoxa y libre» por oposición geográfica al Palacio de Miraflores de Caracas, los intelectuales afectos al trago cotidiano no dejaban la fiesta en paz: Venezuela era rica y podía hacer con el petróleo, que también era suyo, lo que le diera la gana. O sea, CAP tenía sus razones.

Hasta esa fecha, Venezuela era el país más rico de Iberoamérica, vivía en la borrachera de los petrodólares y adoraba, como a un dios napoleónico invencible, al Libertador Simón Bolívar. En el llamado, por los intelectuales activos de aquella Venezuela pujante, Triángulo de las Bermudas, formado por los bares Camilo´s, Franco´s y Al Vecchio Moulino, el escritor Caupolicán Ovalles, autotitulado Padre de la Patria, amenazaba ya con un texto literario que «será revolucionario». Se titulaba Yo, Bolívar Rey, y fue publicado años más tarde, en diciembre de 1986, con más pena que gloria. Ni literaria ni políticamente pasó nada.

Para ese entonces, el verdadero rey de Venezuela era el bolívar, y no digamos «el fuerte», una moneda equivalente a cinco bolívares y, como me decían mis amigos venezolanos, « a todas las pesetas». El cambio de la moneda venezolana con el dólar estaba estabilizado en 4´30 bolívares y, según los dogmáticos que nunca dudan de nada, jamás llegaría al bolívar ni una devaluación ni un cambio negativo. Pero, al mismo tiempo, el latrocinio que se vivía a diario en el mundo de los negocios y la política convertía a la élite venezolana en sospechosa de saquear a su propio país. En aquellos días de juventud, vino y rosas, conocí, en las interminables horas del trago del Triángulo de las Bermudas a dos personalidades que más tarde serían presidentes de la República: Luis Herrera Camping, copeyano, y Jaime Lusinchi, adeco.

No había, pues, de qué quejarse en el país de las maravillas petroleras y la moneda fuerte, el país de la riqueza, el mayor importador de whisky del mundo, el país feliz de los «tabaratos». Todo estaba en orden, y las «pequeñas injusticias» de los ranchitos que rodeaban Caracas no constituían una amenaza sino exactamente lo contrario: el atrezzo social que venía a explicarnos la inmigración colombiana gracias a la riqueza de su vecino. Pero en febrero de 1983, el presidente copeyano Herrera Camping devaluó el bolívar «intocable» hasta entontes y puso en circulación un triple cambio (dos preferentes, para deudas e importaciones; y uno libre). El bolívar había dejado ser rey para siempre y, conforme avanzó la decadencia del sistema político venezolano, avanzó a pasos agigantados la ruina de la moneda hasta entonces más fuerte en toda Iberoamérica.

Lo de Bolívar Rey de Ovalles viene «por los fueros» de la Historia, porque hubo momento en que Simón Bolívar, pensó como Napoleón (a quien odiaba) coronarse Rey. Algunos de sus secuaces lo impulsaron a cometer esa tropelía, pero al final la tentación no llegó a palacio y Bolívar, el Libertador, pasó a mejor gloria en Santa Marta, en el exilio y junto al mar, maldiciendo la hora en la que vivió en América y aconsejando que lo único que podía hacerse en aquel continente era emigrar.

Muchos años después, como en la novela de García Márquez, un militar golpista, ensoberbecido y populista, se alzó sobre las botas de Bolívar, asumió una pretendida doctrina del Libertador como suya y fundó un nuevo país, la República Bolivariana de Venezuela. Sobre esas alforjas, montó el experimento del «socialismo del siglo XXI», siguiendo una a una las pautas suicidas del castrismo cubano. Ahora, en 11 años de gobierno del «revolucionario» bolivariano, el bolívar -la moneda que fuera la más fuerte del continente- ha perdido el 90% del valor, la inflación está más allá del 25%, una nueva clase rica (los boliburgueses) se hacen cargo del país, ayudados por sus «asistentes» cubanos, y Venezuela se va poco a poco hundiendo en una pobreza que nada tiene que ver con sus posibilidades innatas.

El nuevo rey de Venezuela y el bolívar se llama Hugo Chávez Frías, y es producto de una larga temporada de latrocinio sin tasa, de la depauperación de los valores morales de la vieja democracia firmada en Punto Fijo, de la incapacidad y desidia (cuando no del protagonismo de ese mismo latrocinio) de las clases dirigentes y del cansancio de los materiales de un sistema que era visto como ejemplo por todos los países de la región. Hace nada, el nuevo rey de Venezuela, Hugo Chávez, el dueño de Bolívar y del bolívar, advertía en La Habana, en la clausura de la reunión internacional del ALBA, que «a Venezuela la están rodeando», en referencia a las bases norteamericanas que Colombia ha firmado con los Estados Unidos de Obama, además de las que los gringos tienen en Aruba y Curaçao. Durante tres horas, el rey Chávez habló imitando, incluso en los gestos, al joven Fidel Castro de los 60, el mismo que avisaba de la invasión yanqui al archipiélago cubano, el mismo que para ese plan militarizó la isla, el mismo que envejece medio siglo después como un lagarto enfermo en su casa habanera de Jaimanitas. Porque lo que busca Chávez, el rey antimidas venezolano, es no sólo perpetuarse (como un rey de verdad) en el poder, sino ser el líder de un sistema que «no termina de triunfar por los bloqueos que le impone el Imperio».

¿Y quién o quiénes bloquean hoy al país de Bolívar?, ¿Colombia, Estados Unidos? ¿Dónde está el embargo en este caso?, ¿por dónde le entra el agua al coco?, como dicen los caribeños para preguntar por el falso enigma. Por Hugo Chávez Frías, el militarote, el golpista, el populista que, poco a poco, lleva a su país hacia la Cuba castrista, milimétricamente, con no otra intención que extender el malestar contra los Estados Unidos, cuya torpeza política es bastante responsable -por cierto- de esta situación, y contra todo aquel «enemigo» que no siga las consignas supuestamente revolucionarias del rey-dios bolivariano y bravucón.

La pregunta para los historiadores de verdad, para quienes de verdad conocen Venezuela y su historia de machete, es saber hasta cuándo va a aguantar su población las despóticas leyes y consignas de un rey-dios que ha convertido el país en una sangría económica y humana: casi 20.000 muertos por violencia el año pasado, aunque el gobierno no da cifras de estos datos desde el año 2005. ¿Acaso casi 20.000 muertos al año no es una guerra civil encubierta en la inseguridad ciudadana? Mientras tanto, ufano como un nuevo Libertador, Hugo Chávez, el rey-dios sigue su camino hacia atrás, huyendo hacia delante, de triunfo en triunfo, y de ruina en ruina, hasta la derrota final de Venezuela.

http://www.abc.es

La Salsa que no le Gusto al Teniente Coronel Hugo Chávez

Como el malestar que sienten los habitantes de este país, producto del socialismo del siglo 21, que le ha clavado  sin vaselina el gopista Hugo Chávez  a  todos los habitantes de este país, que  además de arruinar al miamo , producto del castro-comunismo  impuesto por el dictador, se refleja en todos los sectores que hacen vida en un pais, la música no podía escapar, y esta la Salsa que con arreglos de músicos del 23 de enero, se la dedicaron al flamante Presidente “ Rey de Venezuela “ que al parecer nada le gusto. Y a  la nueva Boliburgesia que disfrutan de las mieles que les da el emperador.

Aqui se las dejo: